El gobierno de Nicolás Maduro liberó ayer domingo 24 de agosto a 13 presos políticos, quienes permanecían detenidos desde hace meses bajo señalamientos que organizaciones internacionales de derechos humanos han calificado como arbitrarios e ilegítimos.
La decisión se produce en un contexto de alta tensión, marcado por el despliegue militar de Estados Unidos en aguas del mar Caribe, muy cerca de las costas venezolanas, lo que ha incrementado la presión sobre el régimen chavista. Ante este escenario, Caracas ha tomado medidas preventivas, entre ellas la convocatoria a más de 4,5 millones de milicianos bolivarianos —cifra que no ha podido ser confirmada por fuentes independientes— y nuevas jornadas de alistamiento durante el fin de semana.
Entre los opositores liberados figuran líderes de la disidencia y defensores de derechos humanos, así como exalcaldes y antiguos integrantes de la Asamblea Nacional. Entre los nombres más destacados se encuentran Pedro Guanipa, hermano del también dirigente Juan Pablo Guanipa, aún privado de la libertad, y Tomás Guanipa.
De acuerdo con lo informado por Henrique Capriles y Tomás Guanipa a través de redes sociales, quedaron en libertad plena Víctor Jurado, Simón Vargas, Arelis Ojeda Escalante, Mayra Castro, Diana Berrío, Margarita Assenzo, Gorka Carnevalli y Américo de Grazia. Por su parte, Nabil Maalouf, Valentín Gutiérrez Pineda, Rafael Ramírez, Pedro Guanipa y David Barroso recibieron el beneficio de arresto domiciliario.
