En un desarrollo significativo, Israel y Hamás firmaron este miércoles la primera fase de un acuerdo de paz para la Franja de Gaza, que incluye la liberación de rehenes y la retirada gradual de tropas israelíes. Este acuerdo sigue el plan propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha anunciado su intención de viajar a la región para celebrar este avance diplomático.
El gobierno israelí, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, se reunirá este jueves por la tarde para ratificar el acuerdo alcanzado en Egipto. Según las autoridades israelíes, el alto al fuego en Gaza comenzará «en las 24 horas» posteriores a la reunión del gabinete de seguridad.
Trump también informó que, de concretarse el acuerdo, la liberación de rehenes podría llevarse a cabo el próximo lunes 13 de octubre, y reiteró su compromiso de que «Gaza será reconstruida».
El acuerdo estipula, además, el desarme de Hamás, la retirada gradual de las fuerzas israelíes del enclave y la formación de un Gobierno de transición en Gaza, sentando las bases para futuras negociaciones sobre la creación de un Estado palestino, un aspecto que Netanyahu ha descartado en reiteradas ocasiones.
Las reacciones a este acuerdo han sido diversas en la comunidad internacional, con miradas atentas a cómo se desarrollará la situación en la región en los próximos días.
