La reciente visita del presidente Gustavo Petro a Montería ha generado controversia tras sus críticas a la gestión del agua potable en varias localidades de Córdoba. Durante la inauguración del Centro Integrado de Servicios, Petro cuestionó a las autoridades locales sobre la parálisis del acueducto regional, un proyecto vital para llevar agua a municipios como Cereté, San Carlos y Ciénaga de Oro. Su reclamo se centró en cómo los recursos destinados para este fin no se están utilizando adecuadamente, afirmando que «el odio de la élite monteriana a Petro no debe dejar al pueblo sin agua».
En respuesta, el gerente de Aguas de Córdoba, Marhuén Jabib Janna, defendió su gestión, aclarando que la demora en el proyecto se debe a la complejidad técnica y legal del mismo. Janna enfatizó que su enfoque es asegurar que el acueducto, con una inversión de más de 58 mil millones de pesos, se ejecute de manera responsable. La discusión ha resaltado la necesidad de una mejor coordinación entre el Gobierno Nacional y las autoridades locales para garantizar el acceso al agua potable en regiones históricamente marginadas del Caribe colombiano.
