Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron su primera conversación telefónica esta semana, en la que coincidieron en la necesidad de coordinar acciones conjuntas para enfrentar al Ejército de Liberación Nacional (ELN). El diálogo marcó un giro en el tono entre ambos gobiernos luego de días de alta tensión regional, provocada por operaciones militares estadounidenses en Venezuela y advertencias cruzadas sobre seguridad en Colombia.
De acuerdo con el ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, Petro solicitó apoyo de Washington para reforzar la ofensiva en la frontera colombo-venezolana, una zona que —según explicó— es utilizada por el ELN para el tráfico de cocaína y como corredor de repliegue tras enfrentamientos con la fuerza pública. Benedetti señaló que el entendimiento con Trump apunta a impedir que el grupo armado conserve una “retaguardia” segura al otro lado de la frontera.
El acercamiento se produjo después de una escalada de declaraciones y movimientos militares en la región, incluida una operación de Estados Unidos en territorio venezolano que elevó las alertas diplomáticas y de seguridad. En ese contexto, ambos mandatarios optaron por bajar el tono y retomar canales de coordinación, con énfasis en la lucha contra organizaciones armadas y redes del narcotráfico.
Como parte del deshielo, Petro aceptó una invitación de Trump para reunirse en la Casa Blanca, un encuentro que, según fuentes oficiales, buscará encauzar la agenda bilateral y definir los alcances de la cooperación anunciada. Aún no se han divulgado fechas ni detalles operativos de las acciones conjuntas.
En paralelo, el ELN decretó en diciembre medidas de control territorial, incluido el confinamiento de civiles en zonas bajo su influencia, en respuesta —según el propio grupo— a lo que describió como amenazas de intervención extranjera. Las autoridades colombianas sostienen que el nuevo entendimiento con Washington busca reducir la capacidad de maniobra del grupo armado y proteger a la población civil en las áreas más afectadas.
