En tiempos acalorados de política la prudencia del protagonismo de cabezas visibles de instituciones o entidades y líderes es crucial para entrar en concordancia con los momentos de necesidad y falta de ayudas a los afectados por las inundaciones que afectan al departamento de Córdoba.
En medio de la emergencia que enfrentan decenas de familias damnificadas, un episodio alrededor de la entrega de ayudas humanitarias generó polémica en redes sociales y abrió el debate sobre la importancia de cumplir los protocolos oficiales en este tipo de situaciones.
El hecho se registró cuando el presidente ejecutivo de GANACOR Humberto Lora, llegó al municipio con ayudas, principalmente alimentos, e intentó entregarlas de manera directa a la población afectada. Sin embargo, las autoridades locales le indicaron que, por razones de orden, seguridad y salubridad, estos apoyos debían canalizarse a través del comité de recepción de la Alcaldía, un procedimiento establecido para evitar aglomeraciones, desórdenes o riesgos sanitarios.
Según versiones oficiales, el directivo no acogió inicialmente esta directriz y, visiblemente molesto, decidió retirarse del lugar con las ayudas, manifestando que las llevaría a otro municipio. El momento quedó registrado en video y rápidamente se viralizó, generando reacciones encontradas en la opinión pública.
Ante la controversia, la alcaldesa de Canalete, Yaleinis Simanca, se comunicó directamente con el representante de Ganacor para aclarar la situación. Tras el diálogo, el malentendido fue superado y las ayudas humanitarias fueron finalmente entregadas a familias damnificadas del corregimiento El Guineo.
La mandataria agradeció públicamente el apoyo recibido y aprovechó para hacer un llamado a la solidaridad, pidiendo que este episodio no desestimule a ciudadanos, empresas y organizaciones a continuar enviando ayudas al municipio, donde, según advirtió, la magnitud de la emergencia supera lo que se ha mostrado en algunos videos difundidos en redes.
Simanca también fue enfática en señalar que, como máxima autoridad local y responsable de la atención de la emergencia, es obligatorio inspeccionar los alimentos no perecederos que llegan a los damnificados. Esta medida, explicó, busca prevenir intoxicaciones u otras situaciones que puedan poner en riesgo la salud de la población afectada.
Las autoridades reiteraron que el cumplimiento de los protocolos no busca obstaculizar la ayuda humanitaria, sino garantizar que llegue de forma segura, ordenada y equitativa a quienes más la necesitan.
