El Concejo de Montería respondió con firmeza a la controversia desatada tras la decisión de la Comisión de Presupuesto de negar facultades especiales al alcalde Hugo Kerguelén para realizar modificaciones al presupuesto municipal en el marco de la calamidad pública que atraviesa la ciudad.
A través de un pronunciamiento oficial, la corporación defendió la actuación de sus integrantes y rechazó los cuestionamientos que han surgido luego de la votación. El presidente del Concejo, Gian Berrío, aseguró que la determinación obedeció a criterios técnicos y jurídicos, y no a motivaciones políticas, como se ha sugerido en algunos sectores.
Berrío explicó que, conforme a la normativa vigente, las modificaciones presupuestales son atribución exclusiva de los concejos municipales y no pueden delegarse mediante acuerdos que otorguen facultades extraordinarias al alcalde. En ese sentido, sostuvo que acceder a la solicitud de la administración local habría implicado actuar por fuera del marco legal.
El cabildo también rechazó lo que calificó como una “estigmatización” contra los concejales que votaron en contra de la iniciativa. Según el presidente de la corporación, previamente se aprobó un presupuesto superior a los 13.900 millones de pesos, recursos que, afirmó, podrían destinarse a la atención de la emergencia sin necesidad de mecanismos adicionales.
En su declaración, el Concejo instó al mandatario local a presentar propuestas ajustadas a la ley y que no comprometan la institucionalidad ni el buen nombre de la corporación. La situación evidencia un ambiente de tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo municipal, en momentos en que Montería enfrenta los retos derivados de la calamidad pública.
