El presidente Gustavo Petro ha intensificado la tensión diplomática con Estados Unidos tras responder de manera contundente a las amenazas del congresista republicano Carlos A. Giménez. Este último había afirmado que Petro «acaba de firmar su propia sentencia» al desestimar la existencia del cartel de los Soles.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro cuestionó la autoridad de Giménez para juzgar a presidentes elegidos en Latinoamérica, recordando que, aunque Pinochet fue sentenciado, fue un aliado en su momento. Lejos de retractarse, Petro reafirmó que posee pruebas sobre el narcotráfico, afirmando: «Tengo las evidencias de los compradores de cocaína colombiana que se dirige a Venezuela. Si la verdad cuesta la cárcel, pues preso voy, también, sargento».
Esta escalada de palabras se produjo luego de que Giménez advirtiera que, en el Congreso de Estados Unidos, no tomarán a la ligera las declaraciones de Petro, considerándolas extremadamente graves, especialmente al referirse al cartel de los Soles como una «excusa ficticia de la extrema derecha».
