El líder social y precandidato a la Cámara de Representantes por el Pacto Histórico, Luis Fernando Ballesteros, visitó este sábado el municipio de Cereté, donde fue recibido con muestras de afecto y respaldo por parte de la comunidad. En un espacio de diálogo ciudadano, compartió su visión política enmarcada en los cambios históricos que impulsa hoy el gobierno nacional.
Durante su intervención, Ballesteros destacó que Colombia cuenta actualmente con una voz fuerte en el escenario internacional, gracias a la postura del presidente Gustavo Petro frente a temas como la defensa de la vida, la dignidad humana y la crisis climática. En particular, recordó los tres mensajes principales que el mandatario llevó a Naciones Unidas: la denuncia del genocidio contra el pueblo palestino, el llamado a la unidad de las naciones para detener la masacre y la necesidad de enfrentar la emergencia climática como prioridad global.

En ese mismo contexto, se refirió a la política antidrogas promovida durante décadas por Estados Unidos, a la que calificó como un fracaso por sus consecuencias sobre campesinos, comunidades rurales y el medio ambiente. Según explicó, la lucha debe dirigirse contra los narcotraficantes y no contra los pueblos, y resaltó que la criminalización de los campesinos ha sido históricamente un mecanismo de dominación política.
Ballesteros también llamó la atención sobre la relación entre poder económico y poder político. Afirmó que el país atraviesa una transformación en la que la organización social empieza a ocupar un lugar central. “Hoy lo que se requiere es organización ciudadana para acceder de manera legítima a la contratación estatal. El clientelismo pierde terreno cuando las comunidades se empoderan y participan activamente”, señaló.
En su análisis económico, cuestionó el modelo de concentración de la riqueza que, por décadas, profundizó la desigualdad y limitó el desarrollo productivo. Explicó que este esquema, asociado a la llamada “enfermedad holandesa”, generó dependencia y exclusión. En contraste, destacó que el actual gobierno ha puesto en el centro a los trabajadores, campesinos y sectores populares, promoviendo una transformación que busca mayor equidad.

El precandidato insistió en que las reformas no se consolidan únicamente desde el Congreso o la Presidencia, sino a través de la movilización ciudadana y la organización popular. Recalcó que su campaña no compite en compra de votos, sino en la capacidad de convencer y concientizar a la gente sobre la importancia de participar activamente en la vida política.
