Una empleada bancaria ha sido condenada a siete años de prisión tras declararse culpable del hurto de más de 435 millones de pesos de una sucursal en Sabaneta, Antioquia. Jenni Marcela Ortiz Díaz, quien se desempeñaba como cajera principal, fue sentenciada por el delito de hurto calificado y agravado, según informó la Fiscalía.
Los hechos ocurrieron el 12 de diciembre de 2024, cuando Ortiz presuntamente desconectó y manipuló las cámaras de seguridad de la sucursal. Posteriormente, solicitó a un compañero de trabajo que saliera del local para recibir un domicilio, momento que aprovechó para pedir la apertura remota de la bóveda. Con el dinero en su poder, oculto en una bolsa, huyó del lugar y no regresó a su puesto de trabajo.
La captura de Ortiz se produjo en enero de este año, un mes después del robo. A pesar de que su defensa solicitó la medida de casa por cárcel argumentando una enfermedad grave, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencia Forenses no certificó dicha condición, por lo que deberá cumplir su sentencia en un centro carcelario.
