Entre los capturados se encuentra alias “Yeison” o “El Negro”, señalado como cabecilla financiero en la zona.
El GAULA de la Policía Nacional en Córdoba, en articulación con la Fiscalía General de la Nación, logró una importante afectación a la estructura criminal del autodenominado EGC, con la captura por orden judicial de seis de sus presuntos integrantes. Los procedimientos se llevaron a cabo en zona urbana del municipio de Montelíbano, donde los implicados fueron detenidos por los delitos de concierto para delinquir agravado y extorsión agravada.
Entre los capturados se destaca alias “Yeison” o “El Negro”, presunto cabecilla financiero, quien sería el responsable de exigir el 5 % del valor de contratos a diferentes empresas, con pretensiones económicas superiores a los $300 millones de pesos. Así mismo, se le atribuye la suspensión de actividades académicas en una Institución Educativa, tras exigir un porcentaje de su presupuesto anual.
De igual forma, fueron capturados alias “Jorge” o “El Mongo”, “Jhonatan” o “El Grande”, “Nelson” o “El Pupi”, “Andrés” y “Pamela”, quienes presuntamente cumplían funciones de vigilancia criminal y cobro de extorsiones a comerciantes, transportadores, estaciones de servicio y contratistas de obras públicas en los municipios de Montelíbano, Puerto Libertador y San José de Uré.
Según la investigación, que se extendió durante nueve meses, los implicados abordaban a sus víctimas haciéndose pasar como integrantes de esta subestructura criminal, exigiendo pagos periódicos a cambio de supuesta seguridad y de no atentar contra sus vidas. Estas exigencias incluían cuotas mensuales que oscilaban entre $300.000 y $5.000.000, así como el 5 % del valor de contratos públicos y privados, lo que les permitía mantener un control ilegal sobre diferentes sectores económicos.
Se estima que esta subestructura criminal afectaba a más de 400 víctimas y generaba rentas ilícitas cercanas a los $800 millones de pesos mensuales en la región, impactando de manera directa la seguridad y la economía local.
Durante los procedimientos de captura fueron incautados cuatro teléfonos celulares y cuatro tarjetas SIM, elementos que serán analizados dentro del proceso investigativo para fortalecer el acervo probatorio. Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación y fueron cobijados con medida intramural en centro carcelario.
