En un movimiento que ha captado la atención nacional, el precandidato presidencial Abelardo De La Espriella ha lanzado una promesa fiscal contundente: si gana la presidencia, eliminará el gravamen conocido como el 4×1000. El abogado, oriundo de Córdoba, ha centrado su discurso en la necesidad de aliviar la carga tributaria que, según él, está «asfixiando» a los ciudadanos colombianos.
Durante una alocución que rápidamente se difundió en plataformas digitales, De La Espriella criticó duramente el esquema tributario actual, argumentando que el país cuenta con fuentes de ingresos alternativas y suficientes para financiar sus operaciones sin recurrir a impuestos que impactan desproporcionadamente a los sectores de menores ingresos.
El aspirante enfatizó que la explotación responsable de recursos como el petróleo y el gas, junto con una gestión más eficiente de otros sectores productivos, podría generar los ingresos necesarios bajo un marco de «responsabilidad y transparencia».
El eje de su potencial plan de gobierno, según declaró, girará en torno a la reducción de la burocracia estatal, el impulso a la inversión social y una lucha frontal contra la corrupción. Su compromiso fue sellado con una declaración enfática: «Voy a quitar el 4×1000 así sea lo último que haga», una frase que ha generado tanto euforia entre sus seguidores como escepticismo en el espectro político y económico del país.
