El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que alias Iván Mordisco, máximo jefe de las disidencias de las Farc, enfrenta el periodo más complejo de su trayectoria criminal, como consecuencia de una ofensiva militar y policial sostenida durante el último año en distintas regiones del país.
De acuerdo con el funcionario, la presión ejercida por la fuerza pública ha debilitado de manera significativa la estructura armada que lidera este cabecilla, al punto de obligarlo —según dijo— a buscar apoyo en otros carteles del narcotráfico para evitar su captura o eventual neutralización.
“Ha sido afectado de forma crítica en los últimos 12 meses. Hoy lo que vemos es un llamado de auxilio a otros carteles del narcotráfico”, afirmó Sánchez, al referirse a la situación actual de uno de los hombres más buscados por el Estado colombiano.
El ministro explicó que las operaciones desplegadas por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional han logrado impactar los corredores estratégicos, las finanzas ilícitas y las capacidades operativas del grupo armado, reduciendo su margen de maniobra y aumentando su vulnerabilidad frente a las autoridades.
Sánchez reiteró que la persecución contra alias Iván Mordisco se mantiene como una prioridad para el Gobierno y recordó que sigue vigente una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita dar con su paradero.
Finalmente, el jefe de la cartera de Defensa aseguró que la ofensiva continuará sin pausa y que el objetivo es llevar a este cabecilla ante la justicia, como parte de la estrategia del Estado para debilitar las estructuras criminales que operan en el país.
