Las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron en la madrugada de este miércoles una operación aérea ofensiva en zona rural del municipio de Tibú, en Norte de Santander, dirigida contra estructuras del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33 de las disidencias armadas.
De acuerdo con información oficial, la acción comenzó hacia las 4:00 a. m. e incluyó un bombardeo en un punto considerado estratégico por los organismos de inteligencia, donde se habría detectado movilidad conjunta de ambos grupos ilegales. Se trata del primer bombardeo realizado contra el ELN en esta región y de una operación que busca frenar la confrontación armada que mantiene confinadas a más de 32.000 personas en la subregión del Catatumbo.
Las autoridades señalaron que la ofensiva fue planificada con base en labores de inteligencia de la DIJIN de la Policía Nacional y hace parte de una estrategia para debilitar las capacidades militares de estas organizaciones, responsables de los recientes enfrentamientos que han agravado la crisis humanitaria en la zona.
“El desarrollo de esta operación se enmarca en los principios del Derecho Internacional Humanitario y en el respeto por los Derechos Humanos”, afirmó el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, al referirse a la intervención.
La operación se produce pocas horas después del encuentro entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump, en el que ambos gobiernos acordaron intensificar las acciones contra estructuras armadas vinculadas al narcotráfico. En ese contexto, el Ejecutivo colombiano reiteró su compromiso de avanzar en la captura y entrega, en un plazo no mayor a dos meses, de varios de los principales cabecillas de estos grupos, entre ellos alias ‘Pablito’, del ELN; alias ‘Chiquito Malo’, del Clan del Golfo; y alias ‘Iván Mordisco’, del Estado Mayor de las disidencias, quienes no participan en procesos de diálogo.
