En el marco de la Cumbre Caribe, organizada en la ciudad de Cartagena por la Federación Nacional de Departamentos, líderes regionales, gobernadores, alcaldes, senadores y representantes a la Cámara, se reunieron para avanzar en una agenda común orientada al desarrollo y al fortalecimiento de la autonomía territorial del Caribe colombiano.

En este escenario, el representante electo Luis Fernando Ballesteros participó junto a la bancada Caribe del Pacto Histórico en la Cámara de Representantes, integrada por Amauri Julio Pérez (Bolívar), Jaime Santamaría (Atlántico) y Felipe Hernández (Magdalena). La participación articulada de esta representación refleja la importancia de construir una voz regional sólida, capaz de incidir en los grandes debates nacionales desde las realidades del Caribe.
Durante el encuentro, marcado por distintas posturas frente al rumbo de las políticas nacionales, Ballesteros planteó la necesidad de que el debate público se mantenga en un nivel propositivo y orientado a soluciones. En ese contexto, su intervención resaltó la importancia de respaldar los esfuerzos institucionales que buscan cerrar brechas históricas, al tiempo que se fortalecen los espacios de diálogo entre el Gobierno Nacional y los territorios.

El representante insistió en que la discusión sobre descentralización debe trascender el enfoque administrativo, quién maneja los recursos, para centrarse en su impacto real sobre la calidad de vida de la gente. En esa línea, propuso avanzar hacia un modelo en el que los recursos públicos lleguen de manera más directa a las comunidades, con mecanismos que garanticen transparencia, eficiencia y participación ciudadana.
Asimismo, destacó el papel del pueblo organizado como actor fundamental en la gestión territorial, señalando que una verdadera transformación democrática implica no solo descentralizar competencias, sino también fortalecer la capacidad de decisión de las comunidades sobre su propio desarrollo.
Finalmente, hizo un llamado a consolidar una agenda regional que, desde la articulación entre liderazgos del Caribe, permita acompañar las transformaciones en curso con responsabilidad, sentido territorial y visión de largo plazo.
La Cumbre Caribe se reafirma así como un espacio estratégico no solo para el debate, sino para la construcción de consensos que impulsen una mayor equidad regional. En este propósito, la presencia coordinada de representantes del Caribe en escenarios nacionales se consolida como un elemento clave para proyectar soluciones conjuntas y fortalecer el protagonismo de la región en la agenda del país.
