En visita sorpresa a dispensarios de Cali, el superintendente de Salud, Daniel Quintero Calle, encontró bodegas con inventarios llenos, mientras a los pacientes les decían que “no había disponibilidad” y les negaban sus medicamentos generándole los famosos pendientes.
La Superintendencia cayó de sorpresa y se topó con la cruda realidad: la medicina sí estaba, pero no se la entregaban a la gente que la necesitaba.
Con estos hallazgos, se vienen correcciones y posibles sanciones para los responsables.
La salud no es juego.
