En un hecho de violencia registrado el 9 de septiembre, dos soldados perdieron la vida y otros cuatro resultaron heridos tras un ataque con drones cargados con explosivos improvisados, atribuido al ELN, en la vereda San Isidro, zona limítrofe entre los municipios de Santa Rosa y Morales, en el sur de Bolívar.
Los militares fallecidos fueron identificados como Danier Felipe Muñoz Ortiz, oriundo de Oporapa, y Cristian Andrés Hernández Jiménez, natural de Tello, ambos municipios del departamento del Huila. Los uniformados pertenecían al Batallón de Operaciones Terrestres N.° 8, adscrito a la Décima Novena Brigada de la Primera División del Ejército Nacional.
De acuerdo con la institución castrense, el ataque ocurrió mientras se desarrollaban operaciones en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus. Los insurgentes utilizaron drones para detonar artefactos explosivos, lo que evidencia la implementación de nuevas tácticas en el conflicto armado.
Aunque recibieron atención inmediata por parte de enfermeros de combate, los dos soldados no sobrevivieron. Por su parte, los heridos fueron evacuados y trasladados a centros asistenciales donde reciben atención médica especializada.
El Ejército condenó el hecho, calificándolo como una violación a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, además de una grave amenaza contra la seguridad de la fuerza pública y de las comunidades de esta región del país.
