En una votación que podría marcar un cambio significativo en las rutinas educativas del país, la plenaria del Senado ha dado luz verde en segundo debate a un proyecto de ley que propone prohibir el inicio de clases antes de las 7:00 a.m. en instituciones educativas, tanto públicas como privadas.
Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo de argumentos centrados en la salud física y mental de los estudiantes, aún debe atravesar dos debates adicionales en la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley.

Los proponentes del proyecto sostienen que un inicio más tardío en la jornada escolar podría mejorar la concentración, disminuir el ausentismo y prevenir trastornos relacionados con la falta de sueño, especialmente en adolescentes.
Investigaciones han demostrado que la falta de descanso adecuado tiene un impacto negativo en el rendimiento académico y el desarrollo integral de los jóvenes.
