El Concurso Nacional de Belleza 2025 concluyó en Cartagena con una mezcla de ovaciones, sorpresa y una visible inconformidad entre los seguidores cordobeses. Aunque Marta Otero, Señorita Córdoba, figuraba entre las principales aspirantes al título, el jurado la ubicó finalmente como Segunda Princesa. La corona fue otorgada a la representante del Valle del Cauca, María Antonia Mosquera.

Si bien la nueva Miss Colombia recibió el nombramiento en medio de aplausos y se mostró serena en su triunfo, la polémica no tardó en surgir. La discusión central entre el público y en redes sociales apunta a una misma pregunta:
¿La elección fue equitativa o Córdoba merecía un lugar más alto en el cuadro final?
A lo largo del certamen, Otero se consolidó como una de las candidatas más sólidas. Su dominio en pasarela, su presencia escénica y la seguridad exhibida en cada fase de competencia la mantuvieron entre las favoritas. En la etapa decisiva, su intervención sobre biodiversidad fue ampliamente destacada por su claridad, cohesión y contundencia, considerándose una de las más fuertes de la gala final.

Sin embargo, la decisión del jurado tomó un rumbo distinto al esperado.
En municipios y ciudades de Córdoba, así como en plataformas digitales, numerosos usuarios manifestaron su desconcierto. Para muchos, el desempeño de Otero superó al de varias concursantes que obtuvieron mejores posiciones, razón por la cual perciben su resultado como inesperado.
La designación de Mosquera, Señorita Valle del Cauca, también abrió el debate. Mientras un sector del público reconoce en ella una candidata preparada, elegante y con proyección internacional, otros sostienen que la cordobesa aparentaba ser la favorita indiscutible de la noche.

Pese a la controversia, la participación de Marta Otero ha sido ampliamente valorada. Su preparación, carisma y rendimiento constante la consolidaron como una de las figuras más completas del concurso, demostrando que no siempre se necesita una corona para cautivar al país.
