El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, expresó su inconformidad este martes 24 de diciembre frente a la decisión del Gobierno Nacional de iniciar conversaciones con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), conocidas como el Clan del Golfo, sin haber consultado previamente a las autoridades territoriales ni a la sociedad civil del departamento.
En declaraciones concedidas a W Radio, el mandatario departamental criticó que el presidente Gustavo Petro haya expedido un decreto que autoriza diálogos con este grupo armado ilegal en territorio cordobés sin informar ni involucrar a los gobiernos locales ni a las comunidades directamente afectadas. Zuleta pidió al Ejecutivo nacional mayor transparencia y participación regional en el proceso.
“Lo único que solicitamos es que el Gobierno venga a Córdoba y le explique a los empresarios, a los sectores sociales, a las víctimas, a los desmovilizados y a los campesinos en qué consisten estos diálogos con el Clan del Golfo”, señaló el gobernador durante la entrevista.
Aunque dejó claro que respalda las iniciativas orientadas a la construcción de paz, Zuleta insistió en la necesidad de conocer con precisión cuáles serán las obligaciones que asumirá el grupo armado, los compromisos del Gobierno central y las garantías que se exigirán a la administración departamental para que el proceso produzca resultados reales.
El gobernador también recordó que a las AGC se les había solicitado como gesto inicial el cese de las extorsiones, pero denunció que, lejos de disminuir, estos delitos se han incrementado, de acuerdo con las denuncias registradas en el departamento.
El decreto presidencial 471 de 2025 establece la creación de tres Zonas de Ubicación Temporal para el Clan del Golfo: Belén de Bajirá y Unguía, en el departamento del Chocó, y Tierralta, en Córdoba. Este último municipio afrontaría su cuarto proceso de paz, tras experiencias previas con el EPL, las Autodefensas Unidas de Colombia y las FARC.
Zuleta cuestionó los resultados de esos procesos anteriores, señalando que en zonas como Tierralta y Ralito aún no se han concretado las inversiones prometidas para el desarrollo y la reparación de las comunidades.
“No queremos repetir los errores del pasado. Córdoba necesita procesos de paz serios, con compromisos reales en materia de inversión, seguridad y bienestar para la gente”, concluyó el gobernador.
