El Gobierno nacional decretó este lunes un salario mínimo legal vigente de 2.000.000 de pesos para el año 2026, suma que incluye el auxilio de transporte, marcando uno de los incrementos más significativos en la historia reciente del país.
La decisión fue anunciada por el presidente Gustavo Petro, tras el cierre de la mesa de concertación laboral, en medio de un contexto de debates sobre el costo de vida, la inflación y el poder adquisitivo de los trabajadores colombianos.
De acuerdo con el Ejecutivo, el ajuste salarial busca garantizar un ingreso mínimo vital, fortalecer la demanda interna y reducir las brechas de desigualdad, especialmente entre los hogares de menores ingresos. El mandatario aseguró que el aumento responde al compromiso de su Gobierno con la justicia social y la dignificación del trabajo.
Analistas consultados por medios económicos como Portafolio y La República señalan que el nuevo salario mínimo tendrá un impacto directo en más de 10 millones de trabajadores, así como en prestaciones sociales, pensiones, multas y tarifas indexadas al salario mínimo.
Desde los sindicatos, centrales obreras celebraron la medida al considerar que recupera el poder adquisitivo perdido en años anteriores, mientras que algunos gremios empresariales advirtieron sobre posibles presiones en los costos laborales, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
