Wilson Javier Guerrero, señalado por ser el autor del ataque que provocó la muerte de la gata Alana en el barrio Villa Real de Montería, se presentó voluntariamente ante la Fiscalía General de la Nación y reconoció su responsabilidad en el hecho. Según explicó, decidió entregarse tras sentirse abrumado por la presión social, las amenazas en su contra y la viralización del caso en redes sociales. Durante su declaración, ofreció disculpas públicas por lo ocurrido.
El caso está en manos del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA), que adelanta las diligencias judiciales correspondientes y definirá las sanciones que enfrentará Guerrero, de acuerdo con la Ley 1774 de 2016, también conocida como Ley “Ángel”, que contempla penas de prisión para quienes cometan actos de crueldad contra los animales.
La muerte de Alana generó una fuerte reacción ciudadana y múltiples manifestaciones en la capital cordobesa, donde defensores de los derechos animales exigieron justicia y mayor aplicación de las normativas vigentes.
Aunque la joven responsable del cuidado de Alana manifestó que lo perdona desde lo humano, también enfatizó que Guerrero debe asumir las consecuencias legales de sus actos. “Perdonarlo no significa dejar de lado la justicia. Es importante que este caso no quede impune y sirva como precedente”, señaló.
