Una fuerte advertencia desde la dirección nacional del Nuevo Liberalismo reavivó las tensiones internas del partido en el departamento de Córdoba. Juan Manuel Galán, jefe natural de la colectividad y precandidato presidencial, anunció una revisión a fondo de la disciplina política, la reestructuración del comité territorial y la adopción de nuevas directrices, luego de reconocer que no fue posible consolidar una lista propia a la Cámara de Representantes en ese departamento.
El mensaje de Galán fue contundente. “No somos una bodega de avales”, afirmó, en una declaración interpretada como un llamado de atención a dirigentes regionales que, según la dirección nacional, utilizan la imagen del partido sin alinearse con sus decisiones políticas.

El foco en Córdoba
En el escenario cordobés, el Nuevo Liberalismo tiene como principal figura a Gustavo Negrete Bonilla, quien aún no ha definido públicamente su respaldo en las elecciones legislativas. Sin embargo, versiones que circulan en el ambiente político regional indican que su hermano, Andrés Negrete Bonilla, estaría apoyando candidaturas ajenas al partido: Juan David Rangel, conocido como ‘El 20’, a la Cámara por Colombia Renaciente, y ‘Pote’ Gómez al Senado por el Frente Amplio.
Ninguno de estos aspirantes pertenece al Nuevo Liberalismo, un hecho que habría generado incomodidad en la cúpula nacional del partido.
A este panorama se suma la falta de pronunciamiento de varios concejales identificados con la colectividad en Córdoba —entre ellos Nacor Díaz, Juan Vicente Vargas y Jader Garay— quienes no han expresado respaldo a la lista al Senado impulsada por el Nuevo Liberalismo en alianza con el Partido MIRA y Dignidad y Compromiso, sector cercano al exgobernador Sergio Fajardo.
Respuesta desde el comité departamental
Las declaraciones de Galán provocaron una reacción inmediata del Comité Departamental del Nuevo Liberalismo en Córdoba, que respondió mediante un comunicado en el que calificó de “irresponsables” los señalamientos provenientes de la dirección nacional.
El comité rechazó cualquier insinuación de prácticas de corrupción o clientelismo, aseguró que no existen pruebas que respalden esas acusaciones y sostuvo que se trata de rumores sin fundamento que, a su juicio, buscan desacreditar el trabajo político en un momento clave del calendario electoral.
Un pulso abierto
Desde la dirección nacional, Galán ha insistido en que el partido avanzará hacia una mayor disciplina interna y no tolerará respaldos cruzados ni dobles militancias. En Córdoba, el escenario sigue abierto y marcado por la incertidumbre: el pulso entre la cúpula y la dirigencia regional plantea un dilema claro para el Nuevo Liberalismo en el departamento, entre una alineación plena con las directrices nacionales o una ruptura que profundice la crisis interna.
