Soy una mujer berraca.
Cuando la violencia y la política caminaron juntas, el campesino perdió su tierra.
Yo llegué a Córdoba y al Bajo Cauca a romper el silencio,
a enfrentar el miedo
y a empezar un proceso de justicia para quienes nunca debieron ser despojados.
Aquí no se rinde nadie.

Ana Cristiana Muñoz se ha consolidado como una de las voces más firmes en la defensa de los derechos de las comunidades campesinas afectadas por el conflicto armado. Su trabajo en regiones como Córdoba y el Bajo Cauca antioqueño ha estado marcado por el acompañamiento a víctimas del despojo de tierras, la denuncia de las alianzas entre violencia y poder político, y la construcción de procesos de justicia y reparación desde los territorios.

Con un discurso directo y una acción sostenida, Anita ha impulsado la recuperación de la memoria, la dignidad y la organización social, convirtiéndose en un referente de resistencia y persistencia para quienes históricamente han sido silenciados.
