*MINHACIENDA ADVIERTE RIESGO FISCAL SI EL CONGRESO NO AVALA LA NUEVA LEY DE FINANCIAMIENTO*

El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, alertó este miércoles sobre la posibilidad de enfrentar “serios desequilibrios fiscales” si el Congreso no aprueba la ley de financiamiento que el Gobierno viene impulsando. La advertencia se dio durante su intervención ante las comisiones económicas, después de varios intentos fallidos de instalar el debate.

Durante dos semanas, las discusiones habían quedado en suspenso por falta de cuórum y por la resistencia de distintos sectores políticos a respaldar nuevas medidas tributarias en medio de un contexto económico delicado. La sesión, prevista inicialmente para las 3:00 p. m., volvió a sufrir retrasos antes de que finalmente el ministro pudiera exponer los detalles del proyecto.

Ávila recordó que el Congreso ya aprobó el Presupuesto General de la Nación para 2026, por 546 billones de pesos, cifra que fue ajustada tras una reducción de 10 billones respecto a la propuesta inicial. Según el funcionario, esa decisión dejó claro que la mayoría legislativa reconoce la necesidad de asegurar las fuentes de financiamiento que permitan cumplir con ese plan de gasto.

Cambios en materia de IVA para reducir el impacto ciudadano

Con el fin de destrabar la discusión, el Ejecutivo acordó con varios congresistas suprimir artículos sensibles relacionados con el IVA. Entre los puntos retirados figura el aumento del impuesto al ingreso del productor de gasolina del 5 % al 19 %, que, según Ávila, podría tener repercusiones en el costo de vida.

También fueron excluidos el incremento del IVA al ACPM, el gravamen del 19 % al alcohol carburante previsto para 2026 y el impuesto al biodiésel, medidas que formaban parte de las alternativas para fortalecer el recaudo. “Fueron eliminadas todas las disposiciones que pudieran generar afectación directa a los sectores medios”, afirmó el ministro.

Lo que sale y lo que permanece en el proyecto

El Gobierno retiró, además, varias propuestas que no aportarían recaudo en 2026, con el fin de centrar la discusión en los componentes más efectivos del paquete tributario.

Sin embargo, Ávila defendió la permanencia de algunos instrumentos de carácter progresivo. Entre ellos, destacó el llamado “impuesto saludable”, que gravaría productos como ron, vino y otras bebidas fermentadas, aunque mantendrá por fuera a las elaboraciones de carácter artesanal.

El proyecto seguirá su trámite en las comisiones económicas, donde persiste la incertidumbre sobre si logrará reunir los apoyos necesarios para su aprobación.

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